
Un matemático huraño acaba de resolver la conjetura de Poincaré, que es un problema complejo formulado desde 1904, año en que nació Salvador Dalí. El excéntrico no quiere recibir la medalla Fields, conocida por ser una especie de premio Nobel de las matemáticas, que le ofreció el Instituto Clay. Y que viene acompañada de un milloncejo de dólares, con los cuales Dalí, a quien Bretón le encasquetó el mote 'Avida Dólar', habría disfrutado de lo lindo.
Poincaré, en cambio, sí le recibió al rey Óscar de Suecia la no despreciable suma de 2.500 coronas, por acercarse a la respuesta de si el sistema solar podía ser inestable, aunque en ella no alcanzara la solución total. Más que respuestas, Poincaré hacía preguntas, y entre ellas se agazapaban sus profecías sobre la ciencia moderna. La del problema de los tres cuerpos es otra de ellas. Así, profetizó la ciencia del caos, en su libro Ciencia y método (1908). Tan solo en 1992, en un artículo firmado por G. Sussman y J. Wisdom, en la revista Science, se demostró que el comportamiento del sistema solar evidencia signos concretos de caos. VER COLUMNA COMPLETA.
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